Nuevos Consumos

  • EXTÁSIS

ÉXTASIS

¿QUÉ ES?

Es una composición estructuralmente emparentada con un estimulante (la anfetamina) y con un alucinógeno (la mescalina) que se presenta en forma de pastillas o tabletas.

Comparte con toda la familia de las anfetaminas el poseer un efecto estimulante y despertador tanto como producir adicción y ser tóxica para el sistema nervioso central.

Su uso de relaciona con fines presuntamente placenteros, eróticos y de diversión.

¿CÓMO SE CONSUME?

Habitualmente se ingiere por vía oral, pero puede fumarse o inyectarse ocasionalmente.

Es común su uso asociado a bebidas energizantes (Speed, Red Bull, etc.) para lograr efecto “high”, así como a la marihuana con fines más relacionados con el placer sexual.

Para explicarlo mejor: uno de los nombres con que se conoce al éxtasis es “la droga del amor”.

EFECTOS:

Los efectos de la ingesta de éxtasis duran de 4 a 6 horas, y se empiezan a sentir de 30 a 60 minutos después de la toma.

En dosis pequeñas, hace que el individuo se sienta alerta, sereno, amistoso y sociable, a lo que se suma una intensa sed y mayor sensibilidad para las percepciones sensoriales. Como se eleva la temperatura del cuerpo, si se toma en lugares concurridos y se baila, se pierde líquido y se puede llegar a la deshidratación. También se altera la percepción del tiempo y la capacidad de concentración y coordinación, pudiendo presentarse crisis de ansiedad y ataques de pánico. Estas sensaciones van disminuyendo y puede surgir un comportamiento impredecible, pasando de la tranquilidad y la actitud amistosa a la ira y la provocación, así como insomnio y falta de apetito. Puede también presentarse somnolencia, ansiedad, depresión e irritabilidad.

En caso de dosis altas, o cuando existe una predisposición genética o hipersensibilidad hacia alguno de los compuestos, el consumidor puede desarrollar complicaciones graves, como profunda alteración de la conciencia, agitación, convulsiones e insuficiencia renal aguda, que pueden causarle la muerte.

¿QUÉ OCURRE CUANDO EL CONSUMO SE PROLONGA?

Después de un tiempo de consumir éxtasis pueden aparecer trastornos neuropsicológicos o psiquiátricos permanentes, desde alteraciones de la memoria hasta trastornos afectivos y psicosis paranoide. También se presentan alteraciones cardiovasculares graves, como arritmias y colapso cardiovascular.

El éxtasis, las anfetaminas o la cocaína, luego de su acción estimulante, acarrean un cierto efecto depresivo (“bajón”)  especialmente por su uso continuo, insomnio rebelde o episodios de ansiedad y excitación psicomotriz, amén de francos cuadros de impotencia o anorgasmia.

¿TIENE EFECTOS EN LA COMUNIDAD?

El grupo social se ve afectado por quienes se intoxican con éxtasis, ya que impacta en la seguridad y el bienestar porque se presentan más accidentes, en especial de tránsito. Además, como es producido en laboratorios encubiertos, sin condiciones higiénicas, no existe control acerca de su composición y con frecuencia contiene impurezas y diferentes proporciones en sus compuestos, lo que facilita la intoxicación, ya que el consumidor no tiene control sobre la potencia de las sustancias que consume.

¿HAY UN GRUPO CONSUMIDOR DELIMITADO?

Sí. El consumo de éxtasis se centra en los jóvenes que asisten a las fiestas llamadas “rave”, cultores de la música electrónica. Generalmente son consumidores de mediano y alto poder adquisitivo, que utilizan esta droga como “ritual” para participar del festejo.  Se los identifica por sus fiestas multitudinarias y por beber agua mineral en grandes cantidades.

PERSPECTIVAS DEL PROBLEMA:

Habitualmente los consumidores de éxtasis no son considerados dentro del grupo de consumidores “conflictivos”. Prácticamente no hay datos que los crucen con actividades delictivas ni marginales, y por eso hoy día su consumo es socialmente tolerado.

Lo que es importante destacar es que este grupo está siendo tentado a ingresar al consumo de cocaína ya que –desde el advenimiento e instalación de la PBC – el mercado necesita incorporar nuevos consumidores.

 

  • PASTA BASE DE COCAÍNA

PASTA BASE DE COCAÍNA

Hace apenas un par de años que el trabajo de admisión y consultas en los diversos centros asistenciales se ha visto atravesado por una nueva realidad: el aumento en consumo de Pasta Base de Cocaína (PBC) en adolescentes y adultos.

Ante la pregunta común por la sustancia consumida, cada vez es más frecuente la respuesta: “paco”

Ahora bien: este consumo ha generado inquietudes en otro grupo poblacional: el de los padres. No ha sido raro verificar en los últimos tiempos un incremento en consultantes padres o familiares de consumidores a esta sustancia. Frases como: “Antes fumaba porro o tomaba cerveza pero ahora…”.

Muy poco es lo que conocíamos de esta sustancia antes de su irrupción.

Algún paciente que contaba que “fuí a comprar porro y el dealer me ofreció algo nuevo y barato”, algún artículo suelto publicado en alguna revista.

Pero a partir del año 2004 el vocablo “paco” se escucha en cada vez más consultantes.

Primera pregunta: ¿qué es el paco?

“LA COCAÍNA DE LOS POBRES”

La Pasta Base de Cocaína tiene distintas denominaciones: paco, pasta, base, bazuca, mono (si está mezclada con tabaco), marciano (si está mezclada con marihuana), etc.

Contiene el alcaloide de las hojas de coca más los solventes (kerosene, gasolina, ácido sulfúrico)

Su producción es sencilla: se convierten las hojas de coca en PBC y luego ésta en clorhidrato de cocaína. Para la elaboración se utilizan sustancias químicas denominadas “precursores” (éter, ácido sulfúrico, kerosene, etc), por esto es grande la toxicidad observada en los consumidores. Otro de los factores que la hace sumamente peligrosa son los elementos de “corte” de sustancia: desde fécula hasta vidrio molido de los tubos de luz (para que pese un poco más y sacar más ganancia)

La PBC es una sustancia intermedia que se utilizará para elaborar el resto de los productos derivados de la hoja de coca.

Los laboratorios caseros (diseminados por todo el gran Buenos Aires) se denominan “cocina” y la elaboración y venta del producto suele ser una actividad “familiar” (al ser fácil de elaborar y vender, no necesita una red de tráfico importante como sí la cocaína, por ejemplo, lo que agrava aún más el problema)

Si tuvieramos que explicitar los pasos de elaboración:

HOJAS DE COCA

MACERAR EN AGUA Y AÑADIR KEROSENE

SOLUCIÓN DE KEROSENE Y COCAÍNA

AÑADIR ÁCIDO SULFÚRICO

COCAÍNA EN SOLUCIÓN ÁCIDA

AÑADIR CAL O AGUA CON AMONÍACO Y FILTRAR

PBC

FORMAS DE CONSUMO

Se consume fumada en latas, mezclada con tabaco o marihuana, en tuqueras (preferentemente fabricadas con antenas de autos o de televisión) y utilizando como filtro la virulana.

Al ser fumada su efecto es más rápido e intenso. Así, se logran altas concentraciones de droga en el cerebro, actuando más rapidamente que por vía endovenosa, ya que pasa a la circulación pulmonar (evitando el Sistema Nervioso Periférico) llegando al Sistema Nervioso Central en 8  a 40 segundos, durando su estado de elevación (“high”) de 2 a 5 minutos. La etapa de descenso (“crash”) es también rápida e intensa, produciendo apatía, disforia, irritabilidad, depresión y ansiedad, con intensos deseos  de consumir nuevamente droga (que se manifiestan cada vez con más violencia y agresividad).

Qué ocurre con el consumo crónico de PBC?

  • se verificaron modificaciones del sueño REM (reducción total del sueño)
  • disminuye notablemente el control de los impulsos (lo que asocia su consumo con la violencia en muchos casos)
  • produce disfunciones sexuales graves
  • se comprobaron estados de ideación suicida y depresión

A nivel orgánico produce:

  • contracciones musculares, episodios convulsivos (con riesgo de infartos)
  • arritmias, isquemias miocardíacas agudas
  • neumonías, tos, disneas
  • la presencia de solventes destilados del petróleo produce neumonitis, lesiones en boca y garganta, náuseas, vómitos, diarreas

PACO: “LA DROGA DE LOS POBRES”

Esto hoy día debería relativizarse. Si bien el precio de una dosis de Paco es de $2, lo que la hace lo más barato del mercado, al ser su efecto tan corto (2 a 5 minutos) y su toxicidad y tolerancia muy altas lleva a los consumidores a solicitar dosis cada vez más seguido. Concretamente: consumidores habituales sitúan su consumo en 20 a 30 dosis por día. En dinero: $ 40 a $ 60 diarios. Esta cifra explica que en la escucha de consumidores habituales y crónicos los relatos estén atravesados por situaciones de violencia (robos, peleas), prostitución (incluso a cambio de una dosis), desesperación por conseguir dinero para, etc.

CARACTERÍSTICAS Y DETECCIÓN DEL CONSUMO

Los consumidores de PBC manifiestan –además de los problemas sanitarios enunciados anteriormente:

  • aislamiento (tanto de su grupo familiar como de antiguos grupos de pares que no compartan el consumo), llegando incluso a cortar relaciones sentimentales por no compartir el hábito
  • se vuelven silenciosos, retraídos, con notables subas y bajas en el carácter
  • realizan “ giras” o “internaciones” en lugares de consumo durante 2, 3, 4 días en villas, departamentos utilizados para tal fin, espacios que funcionan como “fumaderos”, etc.
  • la familia o grupo convivencial comienza a sufrir pequeños robos para sustentar el consumo: desde electrodomésticos y zapatillas hasta ahorros.
  • al retornar de las “giras” los consumidores suelen hacerlo sin sus pertenencias, muy desmejorados, golpeados, con signos de despojo (descalzos, sin ropa de abrigo en invierno, etc) y sin mucho registro de lo que pasó durante su “gira” o “internación”. Normalmente vuelven a su casa a dormir durante todo el tiempo que puedan, reponerse un poco y volver a consumir.
  • No es una sustancia que se “socializa” (como puede ser tomar una cerveza con amigos o fumar un porro): el efecto de “high” es tan brusco que no se comparte, lo que explica la ausencia de vida social de los sujetos consumidores.
  • A diferencia de los consumidores de cocaína por vía endovenosa, en algunos casos la actividad sexual se ve exacerbada. Esto lo explica muy bien un especialista peruano:
    En el caso de Perú, igual que en Colombia y en Venezuela, uno de los problemas más serios es el consumo de pasta base, el crack, porque deteriora mucho intelectualmente y produce una agitación psicomotriz que hace que las personas tengan muchas relaciones sexuales. Mientras que el drogadicto intravenoso no tiene una gran actividad sexual, el que consume crack es agresivo sexualmente, cambia todos los días pareja y es mucho menos responsable: nunca usa condón.”
  • Reportaje a Eduardo Gotuzzo, infectólogo peruano, director de Society for the infection diseases

PERSPECTIVA DEL PROBLEMA

Si bien el consumo de PBC es novedoso, su avance nos habla de un futuro bastante complicado. Tiene características que hacen preveer que en poco tiempo la curva de consumo se incrementará cada vez más: es de fácil elaboración, distribución y venta, es barata en cuanto a la dosis, es altamente adictiva y tiene efectos inmediatos sobre el consumidor, que al poco tiempo abandona toda otra sustancia que haya consumido antes para “entregarse” al paco.
También hay que advertir sobre las nuevas formas de presentación: ya se está comercializando el “$5”, una dosis “concentrada” que en definitiva es un poco más potente pero que necesita consumo prolongado al igual que la tradicional.

 

  • GHB y derivados (GBL, BD, GHV)

GHB y derivados (GBL, BD, GHV)

El GHB (gamma hidroxibutirato) es un líquido incoloro, inodoro y con un cierto sabor salado conocido por distintos nombres: Líquido E, Líquido X, éxtasis líquido, etc.

Fue sintetizado hace unos treinta años por el Dr. Henri Laborit, científico francés  interesado en conocer los efectos de GABA (o gamma aminobutyric acid), que es un neurotransmisor muy importante para el funcionamiento del hipotálamo.

El GHB se encuentra de forma natural en todas las células del cuerpo humano, aunque en unas zonas es más abundante que en otras. En el cerebro, las mayores cantidades se encuentran en el hipotálamo y en los ganglios basales. También existen mayores concentraciones en el riñón, corazón, músculo esquelético y tejido adiposo marrón.

El GHB es un potente depresor del Sistema Nervioso Central y su consumo produce una suba temporal de la concentración de dopamina en el cerebro.

Se comenzó a utilizar como anestésico, en las terapias contra los trastornos del sueño conocidos como narcolepsia y cataplexia, para ayudar en el parto (dilata el cuello del útero) y para el tratamiento de la adicción al alcohol y la heroína.

En la década del ´80 el GHB se consumía libremente, sin receta médica, y comenzó a extenderse su uso sobre todo en un grupo determinado: los llamados “fisicoculturistas” (especialmente los usuarios de esteroides) ya que es un estimulante de la hormona del crecimiento.

A partir de irse conociendo los primeros casos de sobredosis en la década del ´90 el GBH ingresó en el listado de drogas controladas para su venta . A partir de ahí se disparó la producción de sustitutos y derivados del GHB, entre los cuales hasta ahora se conocen elGBL (gamma butirolactona, es un precursor, un ingrediente primario para hacer GHB), el BD (1,4 butanediol, es un análogo activo que convierte rapidamente al GHB en el cuerpo) y el GHV (gamma hydroxyvalerate, de reciente aparición y actualmente muy de moda).

GBL, BD y GHV están disponibles para la venta en gimnasios, farmacias, Internet, etc.

Son vendidos como polvos, cápsulas, geles o líquidos y se puede encontrar en una variedad de concentraciones, de colores y sabores. Actualmente hay más de 80 nombres de calle y comercio para el GHB y sus análogos.

Entre los fármacos utilizados para conseguir efectos similares a los del GHB podemos citar: el Ritalin (recetado para el tratamiento del déficit atencional en niños), el Rohypnol (sedante), la Niacina (vitamina B3) y el Triptófano (es un aminoácido que entre otras cosas  favorece la disminución del apetito).

Efectos

El GHB es un sedante y provoca una sensación de euforia similar al alcohol (relajación, sociabilidad, etc) . También se han descripto estados asociados con la sensualidad, ligera euforia, tendencia a la locuacidad, sentimiento de bienestar. Los efectos al día siguiente no tienen características desagradables y debilitantes (como las del alcohol y otras drogas relajantes) y es muy difícil de detectar el consumo ya que es un líquido inodoro.

Muchos grupos consumidores hablan del sentimiento de frescura particular y hasta el aumento de energía al día siguiente, así como en internet se lo difunde como un inductor del sueño, un antidepresivo y hasta como producto anorexígeno (que favorece la pérdida del apetito).

La mayor confusión es la la denominación del GHB y derivados como “éxtasis líquido” ya que no tienen nada que ver en sus composiciones: el éxtasis es un derivado de la anfetamina, y el gamma-hidroxibutirato es un componente natural del metabolismo de los mamíferos.
Los efectos de GHB comienzan a sentirse generalmente a los 5 ó 20 minutos después de haber ingerido el preparado y duran normalmente no más de una hora y media hasta tres horas, aunque acá es importante aclarar que dado que es un producto líquido es muy difícil determinar las dosis exactas para cada toma, lo que explica que cuando su uso se hizo popular se registrara un incremento importante en sobredosis de usuarios.

Contraindicaciones y riesgos

El GHB puede producir alucinaciones, delirio, euforia y tiene efectos anestésicos. Los primeros síntomas pueden consistir en somnolencia, hipotonía, confusión, cefalea y desequilibrio y, posteriormente, evolucionar hacia un coma con alteraciones respiratorias severas por depresión del Sistema Nervioso Central.
El uso excesivo puede llevar a agarrotar los músculos, convulsiones e incluso colapso.
Si es producido incorrectamente, puede quemar seriamente la boca.
Altas dosis pueden causar somnolencia, vómitos, espasmos musculares y pérdida de conciencia (coma temporal), disminución del ritmo cardiorespiratorio, y, sobre todo si es mezclado con alcohol, puede bajar peligrosamente el ritmo respiratorio pudiendo causar la muerte.

Otra seria advertencia deriva del nombre popular con que se conoce a estas drogas: “date rape drugs” (drogas de la violación o del asalto sexual). Al ser el líquido incoloro e inodoro, aumenta el riesgo de consumo cuando se comparten tragos con desconocidos, comprobándose su uso difundido (combinado con alcohol o tragos frutales) para someter a personas de ambos sexos a sostener sexo sin consentimiento o sin estar conscientes del acto.

GHB GBL GHB

 

  • KETAMINA

Ketamina

La Ketamina Hydrochloride es un anestésico general veterinario, fuerte, con propiedades analgésicas, muy usado por médicos y veterinarios a partir de su comercialización en el año 1965. Es producida por laboratorios Parke Davis y se comercializa bajo los nombres Ketalin  Ketalar y Ketina (para uso humano)  y  Ketaset (para uso veterinario).

Se lo conoce como  K, Special K, keta, Vitamina K, etc.

Es una arilciclohexidina, relacionada químicamente con la fenciclidina y ciclohexamina, que actúa bloqueando el sistema nervioso sin deprimir el sistema respiratorio ni el circulatorio.

Su clorhidrato es hidrosoluble y se vende en soluciones inyectables, aunque también ha comenzado a comercializarse clandestinamente en forma de polvo.

Administración y uso

La ketamina se administra por inyección intramuscular o intravenosa. También puede inhalarse o fumarse después de ser calentada y transformada en cristales.

Efectos

Al igual que el PCP, genera anestesia disociativa: interrumpe en forma selectiva las vías cerebrales de asociación y produce bloqueo sensorial. De allí que muchos usuarios describan su efecto como “una sensación de que la mente ha sido separada del cuerpo”, lo que crea un estado alucinatorio con experiencias que duran 2 a 3 horas. El estado anestésico que produce se caracteriza por un estado de analgesia profunda y pérdida de la conciencia (“anestesia disociativa”).  Durante este tiempo se produce un estado de inmovilidad que puede llegar a ser total. La repetición de dosis en forma constante puede crear problemas respiratorios y fallos en el corazón.

La peligrosidad aumenta notablemente si se mezcla su consumo con alcohol u otras drogas, ya que puede paralizar el sistema respiratorio.

El uso de ketamina está contraindicado en personas con hipertensión y afecciones cardíacas; existe riesgo de ruptura de aneurismas cerebrales, torácicos, abdominales; también está contraindicada  en caso de padecer lesiones oculares abiertas o cualquier patología ocular en la que la elevación de la presión intraocular pueda resultar peligrosa; por último, en personas esquizofrénicas se advierte que puede activar sus síntomas.

Hay que destacar que tanto en el caso de la ketamina como de otras drogas (GHB, GBL, etc) aún no se han estudiado en profundidad los efectos que provoca el consumo a largo plazo, ya que son sustancias que no hace mucho comenzaron a utilizarse en forma ilegal con fines recreativos (es decir: originalmente fueron aisladas en laboratorios para uso médico / veterinario).